lunes, 26 de enero de 2026

No tenemos una 2ª oportunidad de causar una buena impresión

 

¿Cuantas oportunidades se pierden por una primera mala experiencia con el producto o servicio recibido?


Si tan difícil es predisponer a tu cliente a que pruebe lo que le ofrecemos, cuidemos al máximo esa primera impresión.

Te invito a que hagas un sencillo ejercicio con las famosas 5 P´s del marketing, de tu producto o servicio nuevo:

Producto: las supuestas características diferenciadoras del producto ¿responden a la realidad?¿es un producto que realmente añade el suficiente valor al cliente como para cambiar su hábito actual? ¿va a superar sus expectativas?¿la calidad es óptima, etc.? En definitiva hace el producto o servicio lo que dices que hace.

Te invito a leer mi post “Haz lo que dices que haces” https://juan-olmedo-aprendizajes-compartidos.blogspot.com/2025/10/conseguir-la-confianza-del-cliente-haz.html 

Precio: ¿Es competitivo, tiene un posicionamiento adecuado o es irreal? Una reflexión en este punto, el producto ¿añade valor al cliente o es de valor añadido para el fabricante o proveedor de servicio? La mayoria de los fracasos se da porque anteponemos lo segundo.

Plaza/Distribución: ¿Está lista la red de ventas y nuestros partners en la cadena de distribucción nos van a acompañar?, ¿vamos a tener el suministro adecuado o hay peligro de rotura de stock? Cuantos productos fallan en su lanzamiento porque es imposible encontrarlos.  

Promoción: ¿Cómo lo comunicas? ¿Comunica fidedignamente el valor del producto al mercado? ¿Son los canales de comunicación adecuados? ¿El diseño y su mensaje están en sintonía con el producto? ¿Qué hay de la promoción interna, has textado si tienes problemas de comunicación interna?

Te invito a leer mi post “La venta empieza desde dentro de la organización” https://juan-olmedo-aprendizajes-compartidos.blogspot.com/2025/10/la-venta-comienza-desde-dentro-de-la.html

People: ¿Conoces a tu cliente/público objetivo? ¿El servicio post venta está preparado? ¿Estás dispuesto a escuchar a tu cliente y modificar tu guía de ruta?

Como cliente, cuando nos enfrentamos a un nuevo producto o servicio y recibimos una mala experiencia,  desconocemos si es un problema técnico, puntual, de formación, etc. nos da igual, con el agravante para la marca, que su imagen ha salido deteriorada en el momento de la verdad con el consumidor. Algo inicialmente positivo produce el efecto contrario.

¿Tiene sentido tirar por la borda esfuerzo, buenas ideas, inversión, para que en el momento de la verdad no cumpla las expectativas?

O quizás el esfuerzo a realizar y los riesgos son superiores al supuesto valor que vamos a recibir.

Si en nuestra relación diaria con nuestro cliente, ya seamos proveedores de servicios, distribuidores o fabricantes debemos cuidar los detalles para conservar e incrementar si es posible su confianza, esto se convierte de vital importancia en una primera experiencia. 

En cualquier caso no debemos olvidar que restaurar una mala imagen es mucho más costoso, si se consigue, que alcanzarla de primeras.


El porqué de este blog

  Han pasado más de cuatro décadas desde que inicié mi vida profesional, un viaje lleno de retos,  aciertos, tropiezos y aprendizajes. Mi ...